enopausia y entrenamiento de fuerza: por qué ahora es el momento
La menopausia es una etapa de cambios profundos a nivel físico, emotivo y ormonal.
A medida que bajan los niveles de estrógenos, es normal notar più fatiga, cambios en la composición corporal (más grasa, menos masa muscular), molestias articulares e incluso alteraciones del sueño.
En medio de todo esto, el entrenamiento con pesas puede convertirse en uno de tus mejores aliados: te ayuda a preservar la masa muscular, proteger los huesos, mejorar el metabolismo y sentirte más fuerte e independiente en tu día a día.
No se trata de “cambiar el cuerpo”, sino de cuidarlo para que te sostenga con energía durante muchos años.
En este artículo vemos por qué el entrenamiento de fuerza en la menopausia es tan importante y cómo construir una rutina con pesas sencilla, práctica y segura, incluso si empiezas desde cero.

Qué pasa en el cuerpo durante la menopausia
Con la llegada de la menopausia, el descenso de estrógenos provoca varios efectos:
- Disminuye la masa muscular y aumenta el riesgo de sarcopenia;
- Baja la densidad ósea, aumentando el riesgo de osteoporosis y fracturas;
- Se ralentiza el metabolismo, lo que favorece la acumulación de grasa abdominal;
- Pueden aparecer más dolores articulares, rigidez y sensación de falta de fuerza.
La buena noticia: el entrenamiento con pesas para mujeres en la menopausia actúa precisamente sobre estos puntos críticos, ayudando a mantener músculos y huesos fuertes y a sostener un metabolismo activo.
El entrenamiento de fuerza puede ayudar a mantener la masa muscular y prevenir la sarcopenia en mujeres menopáusicas.

Beneficios del entrenamiento con pesas en la menopausia
Incorporar pesas en tu rutina de ejercicio te aporta beneficios que van mucho más allá de la estética:
- Mejora y preserva la masa muscular;
- Aumenta o mantiene la densidad mineral ósea, ayudando a prevenir osteoporosis;
- Favorece un metabolismo más activo, apoyando el control del peso;
- Mejora la postura, la estabilidad y el equilibrio, reduciendo el riesgo de caídas;
- Disminuye la sensación de dolor articular al fortalecer la musculatura de soporte;
- Aporta una gran mejora en el bienestar emocional y en la autoestima.
Piensa en el entrenamiento de fuerza como una inversión a largo plazo: cada repetición es un pequeño depósito en tu “banco de salud” futura.

Es seguro entrenar con pesas en la menopausia?
En la mayoría de los casos, sí: el entrenamiento con pesas en la menopausia es no solo seguro, sino recomendable.
Sin embargo, hay algunas pautas importantes:
- Si tienes enfermedades crónicas (cardiopatías, problemas articulares importantes, osteoporosis avanzada, etc.), habla con tu médico antes de empezar;
- Empieza con cargas ligeras y una técnica correcta: es mejor poco peso y buena ejecución que mucho peso con mala postura;
- Evita los movimientos bruscos y de alto impacto si tienes molestias en rodillas, caderas o columna;
- Escucha tu cuerpo: el objetivo es estimular, no castigarse.
Si no sabes por dónde empezar, seguir clases guiadas online o un programa diseñado para mujeres +50 te puede ayudar a entrenar con seguridad y progresión.

Cómo empezar: principios básicos de una rutina con pesas para la menopausia
Para construir tu rutina de entrenamiento con pesas para mujeres en la menopausia, ten en cuenta estos principios:
- Entrena 2-3 veces por semana fuerza (en días no consecutivos);
- Trabaja los grandes grupos musculares: piernas, glúteos, espalda, pecho, hombros y core;
- Haz de 2 a 3 series por ejercicio, con 8-12 repeticiones cada una;
- Descansa 60-90 segundos entre series para recuperar bien;
- Mantén un ritmo controlado, tanto al subir como al bajar el peso.
Un detalle clave: la constancia es más importante que la perfección.
Es mejor hacer 20-30 minutos bien hechos, 2-3 veces por semana, que entrenar sin criterio una sola vez al mes.
Ejercicios con pesas recomendados para mujeres en la menopausia
1. Sentadillas con mancuernas
Las sentadillas fortalecen piernas, glúteos y core y son fundamentales para mantener la autonomía en la vida diaria (levantarse de la silla, subir escaleras, etc.).
- Coloca los pies al ancho de las caderas;
- Sujeta unas mancuernas a los lados o delante del pecho;
- Flexiona las rodillas como si fueras a sentarte, manteniendo el pecho abierto;
- Empuja el suelo con los pies para volver a subir.
Palabras clave: sentadillas, glúteos, piernas, autonomía.

2. Peso muerto con pesas ligeras
El peso muerto ayuda a reforzar la cadena posterior: glúteos, isquiotibiales y zona lumbar, crucial para una espalda sana.
- Sujeta una o dos mancuernas delante de los muslos;
- Inclina el tronco hacia delante con la espalda recta, empujando las caderas atrás;
- Desciende hasta notar el estiramiento en la parte posterior de las piernas;
- Vuelve a la posición inicial contrayendo glúteos.
Palabras clave: peso muerto, espalda, glúteos, postura.

3. Remo con mancuernas
El remo fortalece los músculos de la espalda y ayuda a corregir la postura encorvada que muchas personas desarrollan con las horas sentadas.
- Inclina ligeramente el tronco hacia delante, con rodillas flexionadas;
- Sujeta una mancuerna en cada mano;
- Lleva los codos hacia atrás, como si quisieras juntar las escápulas;
- Baja de forma controlada.
Palabras clave: remo, espalda, postura, hombros.
4. Press de pecho con mancuernas
El press de pecho fortalece pecho, hombros y tríceps, ayudando a mantener la fuerza funcional del tren superior.
- Túmbate en una colchoneta o banco;
- Sostén dos mancuernas a la altura del pecho;
- Empuja hacia arriba, extendiendo los brazos sin bloquear los codos;
- Bajar de nuevo de forma controlada.
Palabras clave: press de pecho, tren superior, fuerza, mancuernas.
5. Ejercicios de core: plancha y puente de glúteos
Un core fuerte es esencial en la menopausia para la estabilidad, la espalda y la postura.
- Plancha: apoyando antebrazos y puntas de los pies, cuerpo en línea recta, activando abdomen y glúteos;
- Puente de glúteos: tumbada boca arriba, pies en el suelo, eleva la pelvis contrayendo glúteos.
Palabras clave: core, plancha, puente de glúteos, estabilidad.
Ejemplo de rutina semanal con pesas para mujeres en la menopausia
Aquí tienes una idea sencilla para organizar tu semana (puedes adaptarla a tu nivel):
- Día 1 – Fuerza tren inferior + core
- Sentadillas con mancuernas;
- Peso muerto con mancuernas;
- Puente de glúteos;
- Plancha;
- Sentadillas con mancuernas;
- Día 2 – Cardio suave + movilidad
- 30 minutos de caminar a buen ritmo o bicicleta;
- 10-15 minutos de estiramientos y movilidad articular;
- 30 minutos de caminar a buen ritmo o bicicleta;
- Día 3 – Fuerza tren superior + core
- Remo con mancuernas;
- Press de pecho con mancuernas;
- Elevaciones laterales de hombros con poco peso;
- Abdominales suaves / plancha modificada;
- Remo con mancuernas;
- Día 4 – Opcional: caminata, yoga o pilates
- Enfocado a movilidad, equilibrio y bienestar mental;
- Enfocado a movilidad, equilibrio y bienestar mental;
Palabras clave: rutina semanal, cardio, fuerza, movilidad, mujeres en la menopausia.

Consejos para mantener la motivación después de los 50
La parte más difícil no es empezar, sino mantener la constancia.
Algunos trucos:
- Define objetivos realistas, como “entrenar 2-3 veces por semana”;
- Registra tus avances: más repeticiones, más estabilidad, menos dolor;
- Elige entrenamientos que disfrutes: fuerza, pilates, yoga o clases online;
- Celebra los pequeños logros: más energía, mejor sueño, menos molestias;
- Recuerda que lo haces por tu salud, tu independencia y tu bienestar, no contra tu cuerpo.
Palabras clave: motivación, constancia, objetivos realistas, bienestar.
Cuándo consultar con un profesional
Aunque el entrenamiento con pesas en la menopausia es muy beneficioso, es importante pedir ayuda cuando:
- Tienes dolores fuertes o persistentes al entrenar;
- Sufres enfermedades crónicas (cardíacas, renales, articulares, etc.);
- Tomas medicación y dudas sobre qué tipo de ejercicio es adecuado;
- No te sientes segura con la técnica de los ejercicios.
En esos casos, consulta con tu médico y, si puedes, apóyate en un entrenador especializado o en programas guiados específicos para mujeres +50.

Conclusión: entrenar con pesas en la menopausia es un regalo para tu yo del futuro
La menopausia no es el final de nada, sino el inicio de una nueva etapa en la que tu salud, tu fuerza y tu bienestar merecen estar en primer plano.
Una buena rutina de entrenamiento con pesas para mujeres en la menopausia te ayuda a:
- Proteger tus huesos;
- Mantener tu masa muscular;
- Cuidar tu metabolismo;
- Sentirte más fuerte, estable y segura en tu día a día.
Y no necesitas maratones ni horas de gimnasio: con sesiones bien diseñadas y regulares, puedes construir un cuerpo más fuerte y una relación más amable con él, a cualquier edad.
En la mayoría de las mujeres llega entre los 45 y los 55 años, con una media alrededor de los 50. Si los cambios aparecen antes de los 40, se considera menopausia precoz y conviene consultarlo siempre con el médico.
Se considera menopausia precoz cuando el cese de la función ovárica y la ausencia de menstruación se producen antes de los 40 años. Si tu regla cambia mucho o desaparece antes de esa edad, es importante consultar.
La caída de los estrógenos afecta la regulación del sistema inmune y del metabolismo, lo que puede favorecer la inflamación crónica y molestias como sofocos o retención de líquidos.
Además de una dieta equilibrada, los suplementos de calcio, vitamina D y omega 3 pueden ser útiles para apoyar la salud ósea y cardiovascular. Consulta con tu médico para determinar si son necesarios en tu caso.
Sí. De hecho, es uno de los métodos más eficaces para prevenir pérdida de masa muscular, osteoporosis y molestias articulares.
Los alimentos ricos en calcio incluyen lácteos como leche, queso y yogur, frutos secos como almendras y nueces, verduras de hoja verde como la col rizada y algunos pescados como el salmón y las sardinas.
Sí. Los cambios hormonales pueden afectar la producción de estrógenos y serotonina, generando altibajos emocionales. Mantener una rutina activa, dormir bien y practicar respiración o meditación puede ayudar a estabilizar el ánimo.
Los snacks ricos en fibra como verduras frescas y yogur natural con frutas ayudan a mantener el peso bajo control y regulan el metabolismo.
È consigliabile consultare uno specialista quando si manifestano sintomi come incontinenza persistente, dolore pelvico cronico, sensazione di peso o prolasso, oppure difficoltà nell’identificare correttamente i muscoli da attivare.
Un fisioterapista pelvico può valutare la situazione attraverso test specifici e proporre un piano riabilitativo personalizzato che può includere biofeedback, elettrostimolazione ed esercizi guidati.
Intervenire precocemente riduce il rischio di complicazioni future e migliora significativamente la qualità della vita.
Una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras, legumbres y alimentos con omega 3, ayuda a mantener el equilibrio hormonal y la salud ósea. Evitar el exceso de azúcares y ultraprocesados mejora la energía y el descanso.
Sí, puede influir en el estado emocional. Sin embargo, mantener hábitos saludables, hacer ejercicio y practicar meditación o mindfulness contribuye a una mejor salud mental y a una visión más positiva del cambio.
Las grasas saludables como las que provienen del aceite de oliva, aguacates, pescado graso y frutos secos son esenciales para mantener un equilibrio hormonal adecuado y mejorar la salud cardiovascular.
Los más recomendados son los ejercicios de fuerza, yoga, pilates y rutinas de equilibrio, ya que tonifican el cuerpo y ayudan a regular el estado de ánimo.
Alimentos ricos en fitoestrógenos como soja, frutos secos, semillas de lino y legumbres pueden ayudar a reducir la intensidad de los sofocos y equilibrar los niveles hormonales.






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